Empieza el año y con él, las grandes entregas de premios. La primera cita
es, como todos los años, la entrega de los Globos de Oro, es decir, los premios
que entrega la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood. Tradicionalmente,
siempre se ha considerado a estos premios como la antesala de los Oscars aunque independientemente de ello
es una buena manera de tomarle el pulso a lo que se cuece en la meca del cine,
tanto a nivel de votaciones como a nivel de modelitos porque esta es la primera
gran alfombra roja de la temporada. Empezamos.

La gala empieza, como siempre, con el habitual speech de las presentadoras.
Repiten, por tercera vez Amy Poehler y Tina Fey, quienes
aludieron durante toda la noche al hecho de que esta era la última vez que se
encargarían de conducir la gala. Personalmente, creo que son dos conductoras
muy buenas así que espero que en el futuro lo reconsideren. Sobre su discurso,
destacar las habituales puyas a los asistentes (lo de repasar el currículum de
la mujer de George Clooney para luego acabar diciendo que él que se lleva
el premio es él fue buenísimo) pero tampoco faltaron las referencias a la
actualidad de los últimos tiempos: Sonyleaks, los atentados de París y,
sorprendentemente, el escándalo sexual de Bill Cosby.