Hay proyectos que dan mucho que
hablar desde que se anuncian y uno de los que más ríos de tinta ha hecho correr
en los últimos tiempos ha sido este Batman v. Superman. Empezando
porque había ganas de ver si DC
podía ponerse al nivel de Marvel ,
siguiendo porque el argumento era
atractivo y terminando por la polémica elección de Ben Affleck como Batman,
los que dedicamos buena parte de nuestro tiempo en redes sociales a hablar de
cine, hemos tenidos temas de conversación para rato.
Por eso, no es de extrañar, que
muchos tuviéramos marcado con rojo el día del estreno de esta película ya que
el hype estaba por las nubes. Y el hype estaba por las nubes porque lo que
íbamos sabiendo de la película tenía muy buena pinta, porque el primer tráiler
nos emocionó (no tanto el segundo, todo sea dicho) y porque las primeras
críticas la ponían muy bien (las primerísimas, luego llegaron los palos). La
cuestión, ahora que ya la hemos visto es ¿se han cumplido las expectativas?
¿nos da Batman v. Superman lo que esperábamos? Y ¿sobre todo, merece la
pena pasar por caja y verla? Pues no, no y…sí. Al lío.


