Son muchos los actores que acaban encasillados en un papel pero pocos han llegado al nivel de Bela Lugosi, quien fue, prácticamente, absorbido por el
personaje que tantas veces interpretó en pantalla, el de vampiro. Hay mucha
rumorología en torno al tema, pero la realidad es que Bela Lugosi pidió ser
incinerado a su muerte, quién sabe si para evitar volver de entre los muertos.
Los años 30 y 40 del siglo pasado fueron los de mayor gloria cinematográfica
para el actor, siendo su rostro uno de los más conocidos para los fans del cine
de terror de la época. En general, sus interpretaciones más recordadas las
encontraremos en la década de los 30 pero ello no significa que en la de los 40
pudiera seguir luciendo los colmillos como pocos lo han hecho después de él y, para
muestra, El Retorno del Vampiro.
Durante uno de los bombardeos alemanes sobre Londres, un artefacto cae
sobre el cementerio, provocando que varios ataúdes queden al descubierto. Entre
ellos se encuentra el que contiene al peligroso vampiro Armand Tesla (Bela Lugosi), quien
vuelve a la vida cuando los operarios que trabajan en el cementerio le quitan a
su cadáver la estaca que le había mantenido inerte. Este temible ser saldrá de
su tumba, sediento de sangre pero, sobre todo, con ganas de vengarse de los responsables
de su confinamiento.


