Monte Hellman es uno de esos directores cuyos primeros pasos en el cine van unidos a la persona de Roger Corman. Entre eso y su peculiar filmografía no es de extrañar que los fans de la serie B le tengan tanta estima.
Monte Hellman hizo su debut en el cine con este film. En este caso, la producción vino de la mano de Gene Corman, hermano de Roger. Una curiosidad de esta película es que fue rodada al mismo tiempo que Ski Troop Attack de Roger Corman, contando ambas con el mismo plantel de actores y el mismo guionista (eso es un 2x1 y lo demás cuentos chinos).
La película es un auténtico bodrio, con todas las letras. Pretende unir varios géneros en la misma película (cine noir, terror o incluso romance) pero no llega a despegar y tener el más mínimo interés en ningún momento.
Lo bueno es que se nota cierta habilidad por parte de Hellman, hay algunos planos amplios al inicio de la película que no están nada mal y, en general, las escenas en la nieve tienen bastante profundidad y buen encuadre. Lo malo es lo de siempre, que, se nota (y mucho) que el presupuesto era escaso y, claro, donde más se nota es en el monstruo.
La película tiene una trama con pretensiones pero mal llevada. Un grupo de gangsters están en Dakota del Sur con la intención de cometer un atraco. Su plan consiste en poner una bomba en una mina cercana y aprovechar la confusión del momento para entrar en la cámara acorazada y llevarse el botín (lingotes de oro). Su vía de escape será mediante un avión que les recogerá en las montañas y, para que les lleve hasta la zona, contratan a un instructor de sky de la zona, quien se enamorará de la novia del jefe de la banda. Lo malo es que en la mina en la que han puesto las bombas hay un ser que mostrará tremendamente interesado por ellos.
En mi opinión, todo se va al garete desde que aparece el bicho. Se supone que el ser vive en la mina abandonada donde los maleantes ponen las bombas. La cuestión es que se despierta (o algo) cuando uno de ellos entra y pone los explosivos pero en vez de hacer lo que solemos esperar de los monstruos, esto es, salir de su guarida e ir a la ciudad a liarla parda, el bicho se queda esperando en la mina hasta que uno de los gangsters pasa por allí con la chica con la que estaba ligando. Tras liquidar a la chica, el monstruo se obsesiona con la banda de maleantes y los persigue mientras ellos huyen por la montaña.
El monstruo solo aparecerá fugazmente un puñado de veces pero para verlo entero tendremos que esperar hasta la parte final. Incluso viéndolo es dificil saber de que forma es, pero es evidente que se inspira en una araña por los tentáculos peludos que tiene y porque enrolla a sus víctimas en una especia de telilla muy similar a una telaraña.
Ojito con despistaros al final, que os lo perdéis, porque la resolución es precipitada a más no poder. Tengo que reconocer que, como yo me estaba aburriendo soberanamente, me puse a mirar cosillas en el ordenador y tuve que darle para atrás a la película porque no vi cuando se cargaban al bicho. No me perdí gran cosa, la verdad, pero que menos que enterarse ya que no tengo intención de volver a ver este bodrio en mi vida.
Como ya habréis deducido, no la recomiendo en absoluto pero, si aun así os atrevéis, no digáis luego que no os he avisado.
Aun no nos hemos recuperado de la resaca de los Globos de oro (al menos yo estoy que me caigo por las esquinas) cuando ya toca ir preparándose para el siguiente plato fuerte de la semana: la lista de nominados de los Oscars 2014.
Este año será Chris Hemsworth, uno de los actores de moda en Hollywood, quien sea el encargado de anunciar los nominados junto a Cheryl Boones Isaacs, presidenta de la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas.
Se da, en este caso, la circunstancia de que Chris Hemsworth no ha estado nunca nominado a un Oscar siendo esto algo habitual entre los actores que anunciaban las nominaciones. Me imagino que para la gente de la Academia han primado otro tipo de "atributos" a lo hora de hacer la elección.
Las nominaciones serán anunciadas el jueves 16 a partir de las 14.50 hora española. En ese momento se comunicarán las nominadas en las principales categorías (normalmente son película, director, actor/actriz principal/reparto, guión original/adaptado, película extranjera y película de animación) y el resto de categorías aparecerán al finalizar el evento en la página oficial http://oscar.go.com/
Como buena cinéfila, me gusta estar al tanto de las novedades cinematográficas y, entre otros cosas, es casi obligatorio empaparse de todos los premios y galardones.
La actualidad mandaba esta madrugada y tocaba trasnochar. Estos han sido mis primeros Globos de oro y, seguramente, no sean los últimos.
Los Globos de oro son considerados tradicionalmente la antesala de los Oscars. Si nos ponemos pelín quisquillosos, todos los premios pueden considerarse antesala de los Oscars ya que estos son de los últimos en entregarse. Si nos ponemos aun más quisquillosos, las mismas películas están nominadas en casi todos los premios que se dan antes que los Oscars, así que por narices, va a haber coincidencias. Pero no me hagáis mucho caso, que tengo sueño...mucho.
Empiezo por mis impresiones de la gala. En comparación con lo que suele ser la gala de los Oscars, me pareció mucho más amena y ágil. No se a vosotros, pero a mi los Oscars se me hacen eternos (algunos años incluso soporíferos) y la verdad es que ayer sólo empecé a cansarme cuando ya andábamos cerca de las 5 de la mañana.
Las presentadoras, Tina Fey y Amy Pohler, bien, breves pero graciosas. Se nota que hay buena química entre las dos y que saben lo que hacen.
La gala, como he dicho, ágil, dinámica y, sobre todo, al grano. A los premiados les daban unos instantes de gloria y, rápidamente, les ponían musiquita para que se marchasen. A todos, menos a Michael Douglas (mejor actor de mini serie o tv movie por Behind the Candelabra) y a U2 (mejor canción por Mandela), que se enrollaron de lo lindo y nadie les dio el aviso. Pero para discurso coñazo, Jacqueline Bisset (mejor actriz secundaria TV por Dancing on the edge)
Los premios, bastante repartidos. Empecemos por la que, al menos por cantidad, es la ganadora, American Hustle, que se fue a casa con tres galardones, mejor película de comedia o musical, mejor actriz de comedia para Amy Adams y mejor actriz de reparto para Jennifer Lawrence.
Si no lo digo reviento, pero el que recomendó a Jennifer Lawrence hacerse ese corte de pelo debería ir a que le revisasen la vista porque le queda fatal. Estoy viendo fotos de ella de la gala del año pasado y parece otra persona. Su vestido también suscitó ayer muchos comentarios y, rápidamente, corrieron fotos por la red con gente disfrazada de la Lawrence.
Lo de Amy Adams es otra historia. De rojo, uno de los colores de la noche, y con escotazo, estaba absolutamente radiante con su premio.
El premio a mejor película de comedia o musical para American Hustle era algo con lo que todos contábamos y en ese sentido no hubo muchas sorpresas. También esperábamos que 12 Años de Esclavitud se lo llevara en la categoría de drama, pero el drama, valga la redundancia, estuvo a punto de desatarse cuando veíamos que avanzaba la noche y la película de Steve McQueen iba perdiendo todos los premios para los que estaba nominada. La verdad es que estar nominado en siete categorías y llevarte solo uno, por mucho que sea el de mejor película, tiene que picar.
Gravity también solo se llevó un premio, el de mejor director para Cuarón. Peor paradas salieron Nebraska o Capitán Phillips, que se fueron de vacio.
En cuanto a actrices, a parte de las ya citadas Lawrence y Adams, no hubo sorpresas con Cate Blanchett (mejor actriz drama por Blue Jasmine), confirmándose que la suya en la película de Woody Allen es una de las interpretaciones del año. Por cierto, Woody Allen recibió el premio honorífico Cecil B. DeMille pero, como es habitual en él, ni estaba ni se le esperaba. En su lugar, aceptó el premio Diane Keaton pero hubiera sido más gracioso que hubiese ido Mia Farrow a aceptarlo ¿no?
Actores. Mejor actor drama para Matthew McConaughey por Dallas Buyers Club. Sí, habéis leído bien, Matthew McConaughey ha ganado un premio a su actuación y encima parece que merecido. El actor, antes conocido por hacer películas bobaliconas y pastelosas, lleva un par de años regalándonos trabajos a cada cual más interesante y, en este caso, se mete en la piel de un mujeriego drogadicto que es diagnósticado de SIDA. Seguramente, para alzarse con el galardón, haya influído poderosamente la transformación física a la que se ha sometido para el papel pero lo que es cierto es que parece que, por fin, ha aprendido a actuar. También tuvo premio, por la misma película, Jared Leto, con lo que yo me llevé el disgusto de la noche porque ni mi Fassbender ni Daniel Brühl (mis dos favoritos) se llevaron el premio. Aun no he visto la película (no se estrena en España hasta marzo de este año, tiene narices) y no dudo que las interpretaciones sean buenas, pero mi Fassy se merece ganar algo ya ¿eh?
El de mejor actor comedia se lo llevó Leonardo DiCaprio (El Lobo de Wall Street) y yo que me alegro. Primero, porque fue el único que se llevó la película de Scorsese y segundo, porque DiCaprio parece algo así como el eterno aspirante, siempre está entre los nominados pero rara vez gana algo.
El resto de premios, repartidos. Mejor guión para Her de Spike Jonze, mejor BSO para Alex Ebert por Cuando todo está perdido, mejor canción original para U2 por Mandela, mejor película de habla no inglesa para La Gran Belleza de Paolo Sorrentino y mejor película de animación para Frozen.
En televisión destacan los dos premios para Breaking bad (mejor serie drama y Bryan Cranston mejor actor drama), los dos para Behind the candelabra (mejor mini serie o tv movie y Michael Douglas mejor actor mini serie o tv movie) y los dos de Brooklyn nine-nine (mejor serie comedia y Andy Samberg mejor actor comedia). La nota curiosa fue ver a la presentadora Amy Poehler recibir un Globo de oro como mejor actriz de comedia por Parks and Recreations
Han pasado ya cuatro años desde que la vida cambió para siempre en Haití. Un devastador terremoto asoló un país que ya, de por si, estaba entre los más pobres de América.
El terremoto de Haití no ha sido, ni de lejos, la peor catástrofe natural que hemos visto nunca. El problema es que esta gente lo ha perdido todo y pocas veces hemos visto tanta miseria tras un suceso de estas características.
Por todo ello y, porque todos somos conscientes de que, a pesar de que ya no ocupe portadas y titulares en la prensa, en Haití hay mucho que hacer todavía, nace en 2012 la iniciativa SomosHaití
Hoy se celebra la tercera edición de esta iniciativa que, básicamente, pretende mandar un mensaje optimista y de apoyo a Haití. Puedes escribir una entrada en tu blog o escribir un tweet con el hastag #SomosHaiti, la cuestión es recordarle al mundo que en Haití todavía queda mucho por hacer y no podemos dejarles de lado.
Como este blog es de cine, yo había pensado hablar de lo mío pero no me imaginaba que me iba a encontrar con un problema: tras el terremoto la industria cinematográfica del país practicamente ha quedado desmantelada.
Buceando me encontré con Ciné Institute, la única escuela de cine que hay en Haití, en la que colaboran, entre otros Ben Stiller (co-fundador de Artist for Haití) Francis Ford Coppola o Luis Tosar. Ciné Institute vive de las donaciones, destacando el apoyo que reciben por parte de Artists for Haití .
El gérmen de la escuela fue el Festival Film Jakmèl de 2004. Estuvo a punto de desaparecer tras el terremoto de 2010 pero con muchas ganas y pocos medios, siguen adelante.
Alimentación, vivienda, medicinas... son todos elementos necesarios para la supervivencia pero no podemos olvidarnos que la cultura es un elemento básico para nuestro desarrollo como personas. La cultura es nuestro legado a las generaciones venideras y el hecho de que en Haití, a pesar de la situación en la que están, sigan considerándolo importante significa que es algo verdaderamente valioso.
Hoy dedico esta entrada a Haití, ojalá el año que viene no haga falta.