El cine de superhéroes vive su
etapa dorada y parece que va para largo. Las grandes productoras han encontrado
un filón en los cómics y no tienen intención de dejar de explotar la gallina de
los huevos de oro, de manera que ya se atreven a dar luz verde a películas
protagonizadas por un personaje tan irreverente como Deadpool. Señoras y señores, cómo dijo Ryan
Reynolds vía Twitter, vamos a
partirnos el ojete.
Wade Wilson (Ryan
Reynolds) es un mercenario bocazas, mal hablado y poseedor de un
sentido del humor más negro que un túnel sin bombillas. Un día, Wade conoce a
la horma de su zapato, Vanessa (Morena Baccarin) una prostituta con
un carácter tan peculiar como el suyo, y empiezan una relación que parece va a
ser de las que duran toda la vida. Pero a Wade le diagnostican un cáncer
terminal y, en busca de un tratamiento que le cure, acaba sometiéndose a un
experimento que le cambiará por siempre jamás.
