Ya nos lo habían avisado y, ahora, los que tuvimos la oportunidad de
asistir a la quinta sesión de Cortópolis León podemos constatar
que la de ayer fue la mejor sesión que hemos tenido la oportunidad de ver. No
quiero ser agorera pero, visto lo visto, va a ser muy difícil superar las cotas
de calidad que alcanzó esta sesión. Vamos con la crónica.
Empezamos la sesión conociendo el nombre del corto que, en la anterior
sesión, fue elegido como el preferido del público. El ganador fue Namnala de Nacho Solana. Como os comentaba en
la crónica que hice de la cuarta sesión, para mí, este no fue el mejor corto de
la noche pero creo que fue determinante el sentimentalismo que destila.
Primero, por la presencia del recientemente fallecido Álex Angulo. Segundo, por
su aire nostálgico, y, tercero, porque la crisis económica en la que estamos
inmersos tiene un protagonismo bastante evidente. Personalmente, hubiera
elegido otro corto y, de hecho, en la sesión original de Cortópolis Madrid en la
que se proyectaron los cortos que vimos en octubre, el ganador del premio del
público fue Sub de Jossie
Malis Álvarez pero, como se suele decir, el pueblo es soberano y la decisión fue la
que fue. Y sin más, empezamos con los cortos.





