Siempre hay polémica cada vez que se estrena una película basada en los hechos contados por la Biblia y estaba claro que la nueva película de Darren Aronosfky (Requiem por un Sueño, Cisne Negro) no iba a ser menos. La realidad es que, cuando se tocan temas religiosos, es imposible agradar a todo el mundo pero no hay que olvidar que el cine no es más que ficción aunque a veces parezca lo contrario.
En un mundo que se encuentra al borde del colapso por culpa de los pecados de los hombres, Noé (Russell Crowe), un hombre recto y temeroso de Dios, vive de manera sencilla junto a su familia. La vida de Noé va a cambiar cuando, a través de unos los sueños, descubre que Dios le ha encargado construir un arca para proteger a los animales del diluvio que va a a enviar para purificar la Tierra.
