Me encantan las películas de licántropos. De hecho, si no es mi subgénero favorito del terror, anda muy cerca de serlo. Así que, si tengo acceso a alguna película de ese tipo, son muchas las posibilidades de que acabe formando parte de mi menú cinéfilo. Y una que he visto hace poco, que sin ser una maravilla he disfrutado bastante, es La bestia debe morir.
