No sé por qué, pero llevo una buena temporada algo obsesionada con el cine
protagonizado por licántropos y, por eso, cada vez que me entero de un nuevo
proyecto relacionado con este tema, inmediatamente comienza a interesarme. Así,
no pude evitar que se me pusieran los dientes largos cuando descubrí la
existencia de Cuando despierta la bestia. El principal problema con el que me
encontré era que me iba a tocar esperar una larga temporada hasta que pudiera
echarle mano (ni de lejos llegaría a las salas de cine de mi ciudad una películas como esta) pero, a veces, los astros se alían a tu favor y una de mis webs de
cine de terror de cabecera, Aullidos, organizó un sorteo en el que regalaban
códigos para poder ver online esta película. Y me tocó.
Últimamente la vida de Marie (Sonia Suhl) no está siendo muy fácil. Es “la nueva” en el trabajo pero lo más preocupante es que su cuerpo está experimentando unos extraños cambios y tiene la sensación de que la gente la mira con recelo o, incluso, miedo. Y la cuestión es que no sabe por qué pero sí que tiene la certeza de que todo está relacionado con su madre, quien lleva años postrada por una extraña enfermedad.
