Lo reconozco, tengo debilidad por Alfred Hitchcock. Concretamente, me apasiona su producción cinematográfica durante la década de los 50. No es que en las otras décadas no tuviera grandes películas pero es que esta década me parece absolutamente sobresaliente. Y entre todas esas obras maestras hay una película que es idónea para el ciclo de cine de verano que acabamos de empezar: La Ventana Indiscreta.
James Stewart es Jeff, un fotógrafo que debe guardar reposo a causa de una pierna escayolada. Los días son largos y calurosos y su principal entretenimiento es observar desde la ventana a los habitantes de las viviendas de enfrente. Pero una noche contemplará una escena que le hará sospechar que uno de sus vecinos ha asesinado a su mujer. La cuestión es ¿alguién le creerá?
