Voy a empezar la crítica de hoy pidiendo perdón a los fans de Torrente
porque no les va a gustar nada lo que voy a escribir. Es más, sí tú, que me
estás leyendo, eres fan de esta saga creo que deberías dejar de leerme
inmediatamente ya que estoy bastante segura de que hoy voy a escribir la
crítica más incendiaria que he colgado en toda la historia de este blog. Ante
todo, no quiero que nadie se ofenda, yo no soy poseedora de la verdad capital
ni pretendo sentar cátedra con mis palabras porque lo que vais a leer no es más
que mi opinión. Y mi opinión y mis gustos no dejan de ser, como los de todo el
mundo, subjetivos así que, reitero, que nadie se sienta ofendido si es fan de
esta saga. Señores y señoras, ahí va mi opinión sobre Torrente 5.
Torrente (Santiago Segura) sale de la cárcel y se encuentra una España muy
distinta a la que él recordaba así que, decepcionado con el sistema, opta por aliarse
con John Marshall (Alec Baldwin) para dar un golpe millonario: robar un casino
en Eurovegas. Torrente debe tirar de sus contactos para reclutar al equipo que
le ayudará a llevar a cabo su plan pero las cosas no van a salir como él tiene
previsto.
