En este país somos muy dados a ser muy permisivos con lo que nos llega de fuera y muy críticos con lo que tenemos en casa. Esta especie de regla no escrita es especialmente sangrante cuando hablamos de cine porque, y son muchas las veces que en este mismo blog hemos hablado de este hecho, en España ponemos por el suelo por menos de nada el cine patrio mientras que acudimos en masa a las salas a ver auténticos bodrios made in USA. Curiosamente, ciertos títulos que son repudiados en España son muy alabados en otras partes del mundo, tal y como pasa con la joya del fantaterror hispano que nos ocupa hoy: La noche del terror ciego.
Bette y Virginia son dos antiguas compañeras de internado que se encuentran en Lisboa y deciden hacer un viaje junto con otro amigo, Roger. Durante el viaje en tren, Virginia se enfada y decide irse por su cuenta, llegando a un pueblo que, aparentemente, está abandonado. Lo que nadie podría imaginar es que ese lugar alberga una maldad de una magnitud como pocas veces se ha visto.
