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sábado, 21 de mayo de 2016

Segunda jornada del Festival de Cine y Televisión Reino de León

Siguiente jornada del Festival de Cine y Televisión Reino de León y seguimos disfrutando de grandes historias. En la jornada de ayer ya empezaron las proyecciones en otras salas de la ciudad pero mi base de operaciones sigue siendo la misma, los cines Van Gogh. Ayer, al igual que el primer día, vi dos películas y esta es mi opinión sobre ellas.

La primera de las películas que vi fue un documental al que le tenía muchas ganas. El documental se llama Frankenstein 04155 (Aitor Rei, 2015). Muy posiblemente el título os desconcierte, pero el tema es de sobra conocido ya que el documental habla del accidente de tren que se produjo en Angrois el 24 de julio de 2013. El documental lo venían a presentar Jesús Domínguez y Rogelio Bernardo, Presidente y Vicepresidente de la Asociación Plataforma Víctimas Alvia 04155 y, si os soy sincera, me apetecía mucho verlo pero, a la vez me daba miedo. Miedo porque me parece un tema muy duro y porque no tenía ni idea de la manera en que iba a ser enfocado pero, finalmente, os puedo decir que lo que más me ha provocado este documental es indignación.



Frankenstein 04155 no desdeña el testimonio humano pero el énfasis está puesto en explicar las causas de esta tragedia. Y ahí es cuando cualquier persona con un mínimo de humanidad, se indigna. Y lo haces porque te das cuenta de que ese accidente pudo ser evitado pero que quien tenía que haberlo hecho no lo hizo, tanto por cuestiones políticas como por ahorrar costes. Y tu indignación sigue aumentando a medida que discurre el documental porque ves que a las víctimas no se les ha dado ni lo más elemental, es decir, justicia. El documental, a nivel técnico, no es nada del otro mundo, pero, en mi opinión, lo importante de esta película era el contenido y el continente únicamente tenía que estar al servicio de éste. A pesar de ello hay ciertos detalles brillantes como una imagen del final que cuesta quitarse de la cabeza por todo lo que dice (tiene que ver con un grafitti, no digo más).

Pero si el documental es sobrecogedor, hablar con Jesús y Rogelio lo fue aún más. No hay palabras para describir lo que es escuchar datos de esta tragedia de la mano de las personas que la están sufriendo en sus propias carnes. Sólo espero que algún día se haga justicia y que las personas que no hicieron nada por evitar este drama (personas con nombres y apellidos) acaben pagando por el daño que han hecho.


Tras este impactante documental tocaba visionar Bendita Calamidad, una comedia de 2015 dirigida por Gaizka Urresti. Sinceramente, lo que menos me apetecía en ese momento era ver una comedia y, entre eso, mi particular sentido del humor y que, en mi opinión, la película pecaba de localista y castiza, no he llegado a conectar con ella en ningún momento. Como aspecto positivo está que bebe directamente de los tebeos de Ibáñez y que por la cinta vemos desfilar a gente tan interesante como Luis Varela y Enrique Villén. También tengo que decir que la mayoría de la gente que estaba viéndola se reía constantemente con lo que me imagino que saldrían satisfechos del visionado. Ya os digo que no era el momento adecuado para verla pero, aún así, no creo que sea el tipo de película con el que yo comulgo.

Hoy sigue habiendo proyecciones pero a tanto no doy y me toca descansar. El domingo sacaré hueco y veré mínimo una proyección así que ya os contaré el lunes que tal ha ido la jornada.

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