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sábado, 15 de octubre de 2016

¿Qué es eso? Remake y reboot

Hoy en ¿Qué es eso? vamos a hablar de un par de palabras que están muy de moda en los últimos años. Se trata de remake y reboot, conceptos muy relacionados y, quizá por eso, la gente tiende a confundir. Vamos a explicar en que consisten para despejar dudas de una vez.

Hay mucha gente que cree que el remake y el reboot son algo reciente. En cuanto al concepto de reboot como tal si que os puedo decir que es algo que prácticamente no existía hasta los años 2000 pero lo de reversionar historias lleva haciéndose desde hace muchos años. Por ejemplo, últimamente andaba la gente muy revolucionada por el estreno de dos remakes: Ben-Hur y Los siete magníficos. Lo que a lo mejor no todo el mundo sabe es que ni el Ben-Hur de 1959 ni Los siete magníficos de 1960 eran la historia original ya que tenemos otra versión de Ben-Hur de 1925 mientras que Los siete magníficos se inspiró en Los siete samuráis de Kurosawa (1954). Como véis la cosa viene de largo.



Remake significa rehacer y, como su propio nombre indica, es un concepto que usamos para referirnos a toda aquella película que es una versión o una reedición de una obra anterior. Un remake puede ser más o menos literal o permitirse ciertas licencias pero se caracteriza por ser reflejo de su predecesora. Para que os hagáis una idea, las principales líneas argumentales de la película original se mantendrán pero, por ejemplo, se desarrollará en otro momento histórico u otro lugar. ¿Entendéis por dónde voy? luego, con un par de ejemplos, lo veremos todo más claro.

Remake se confunde muchas veces con reboot. Un reboot es un reinicio. La idea es muy similar a la del remake pero el resultado es distinto. Un reboot implica renovar lo que ya hemos visto, se tomarán datos de la obra anterior (en ocasiones el título y poco más) pero se le dará un importante lavado de cara. Así, aparecerán y desaparecerán personajes, cambiarán líneas argumentales y el desenlace no tiene porque ser el mismo (ojo, hay remakes que también cambian el final). Por así decirlo, se mantendrá la esencia pero se explorarán otras vías.


Vamos a aclararnos un poco con los ejemplos. Empecemos con los remakes. Como decía antes, hay remakes más o menos fieles pero pocos casos han sido tan polémicos como la versión, casi literal, que Gus Van Sant filmó en 1998 del clásico de Hitchcoch Psicosis (1960). Otros remakes tienen mejor acogida aunque, en general, hay cierta animadversión por el abuso que se está haciendo de los mismos en los últimos tiempos. Eso no significa que no haya remakes buenos o incluso superiores a la cinta que rehacen como pasa en el caso de La cosa (1982) o El precio del poder (1983) pero la realidad es que, en la mayoría de las ocasiones son inferiores y sobre todo, innecesarios. Remakes que hemos visto en los últimos años y van en esa línea son El secreto de una obsesión (2015), Carrie (2013) o Noche de miedo (2011).


En cuanto a reboots, llevamos una temporada en que cada año nos caen unos cuantos. Por ejemplo, este verano ha habido mucha polémica por el reboot de Los cazafantasmas (1984) protagonizado por Melissa McCarthy y Kristen Wiig y también hemos podido ver Star trek: más allá, la tercera entrega del reinicio de Star trek que comenzó J.J. Abrams en 2009. La lista seguirá creciendo y creciendo porque el año que viene, entre otros, toca el reboot de La momia o Spiderman. Esta claro que tenemos reboots para rato.


Conclusión. Un remake y un reboot se parecen pero no son lo mismo. Un remake es una versión y un reboot una renovación. El remake tiene fuertes lazos con su antecesora y el reboot sólo tiene destellos de lo que fue la película anterior. Creo que nos conviene tener muy claros estos conceptos porque parece que vamos a seguir usándolos durante una buena temporada.

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