Mucho se ha hablado de que el 2014 fue el año en el que el gran público se
reconcilió con el cine español y, por eso, se está prestando especial atención
a los estrenos patrios que nos van llegando para comprobar si lo del año pasado
fue casualidad o, verdaderamente, las cosas empiezan a ser de otra manera en el
cine español. Uno de los estrenos que más había sonado en las últimas semanas
era Perdiendo
el norte, una de las comedias que nos llega este año buscando ser la
sucesora de Ocho apellidos vascos.
Hugo (Yon González) y Braulio (Julián López) son dos jóvenes que
han dedicado buena parte de su vida a formarse pero que, por culpa de la
crisis, no tienen ni futuro ni trabajo en España. Un día ven en la televisión
un programa que habla de lo bien que les va a los españoles en Alemania y
deciden irse allí, para probar suerte. Sin embargo, no tardarán en descubrir
que la realidad laboral en Alemania es muy distinta de la que imaginaban.

