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domingo, 28 de agosto de 2016

La pesca del salmón en Yemen (Lasse Hallstrom, 2011)

Decidme ¿cuántas veces un título os ha echado para atrás a la hora de ver una película? no me digáis que no, un buen título también es muy importante para que una película nos atraiga lo suficiente como para querer verla. El problema con los títulos, como con los trailers, es que muchas veces, no son adecuados. A veces están mal traducidos, a veces dan demasiadas pistas de lo que sucede en la película y, otras veces, nos dan ideas érroneas. Esto es lo que pasa con La pesca del salmón con Yemen, que su título, aunque justificado, nos da una idea totalmente érronea de lo que vamos a ver.



Alfred Jones (Ewan McGregor) es un reputado miembro del Centro Nacional para el Fomento de la Piscicultura. Por eso, cuando su jefe le pide que estudie la viabilidad de un proyecto que busca la introducción del salmón en Yemen no puede por menos que tomárselo a broma. La cuestión es que detrás del proyecto está un jeque árabe al que el Gobierno del Reino Unido quiere tener contento con lo que a Alfred no le va a quedar más que colaborar en el proyecto y trabajar, codo con codo, con Harriet Chetwode-Talbot (Emily Blunt), la representante del jeque.



La pesca del salmón en Yemen va de eso, de la pesca del salmón en Yemen. Pero también va de esperanza, de tenacidad y de como la vida, a pesar de sus sombras, merece ser vivida. Es una historia en la que dos personas con personalidades opuestas pelean por llevar adelante un proyecto que parece un disparate. Pero es su disparate. Es la historia de Alfred y Harriet, dos extraños que empiezan a trabajar juntos y entre quienes se establece una complicidad que no esperaban. Es la historia de Alfred y de su matrimonio rutinario y es la historia de Harriet y su incipiente relación con un militar que desaparece en combate. Es una historia sencilla, sin estridencias, sin nada que destaque por encima del resto pero esa sencillez es la que hace que sea deliciosa. Podríamos decir que es una película plácida e incluso agradable. Yo la calificaría como "buen rollera", no porque no haya drama, que lo hay, sino porque te deja bien claro que, pase lo que pase hoy, mañana volverá a salir el sol.

Visto así, habrá quien pregunte ¿qué ofrece La pesca del salmón en Yemen? No es una gran historia, no hay un gran romance, no hay frases memorables ni momentos para el recuerdo pero ¿hay o ha habido de eso en tu vida? La inmensa mayoría de las historias que vemos en el cine son totalmente ficticias porque nunca nos va a pasar nada parecido en la vida real, nunca viviremos un amor que haría caer a un imperio o nunca daremos un discurso memorable frente a nuestras tropas antes de ir a la batalla. Sin embargo, sí que podemos vivir una historia igual que la de La pesca del salmón en Yemen. Sí, claro, jamás vamos a formar parte de un proyecto para llevar salmones a los ríos de Yemen pero no os quedéis con la anécdota sino con lo que representa porque ¿nunca habéis hecho locuras? ¿nunca os habéis embarcado en empresas que tenían todas las papeletas para naufragar por el simple placer de intentarlo? En cuanto a la relación entre Alfred y Harriet es tan creíble y tan posible que, sino fuera por la magia que tiene esta película, casi sería vulgar. Hay miles de Alfreds y Harriets a nuestro alrededor, gente con vidas normales a las que, un buen día, les pasa algo que le da un punto extraordinario a su existencia. Yo no sé que vida llevaréis los demás, pero mi vida es muy rutinaria: trabajo, casa, fin de semana y vuelta a empezar. Pero, de vez en cuando, me pasan cosas y esas cosas, sin ser nada del otro mundo, rompen mi monotonía. Y me gusta que pasen porque me siento especial. Aunque no sean cosas trascendentes ni cosas que otras personas puedan valorar. Yo me siento extraordinaria y me siento única. La pesca del salmón en Yemen habla de todo esto así que, de verdad ¿creeis que es poco lo que ofrece esta película? 

Voy a hacer tan sólo una pequeña mención al elenco porque no es ahí donde quiero poner el foco. La química entre Emily Blunt y Ewan McGregor es perfecta. Me gustaría mucho que esta no fuera la última vez que les viéramos compartir pantalla. Él está estupendo y britaniquísimo (perdón por el palabro). Creo que el síndrome de Asperger que tiene su personaje está muy logrado. Ella es divina y, como siempre, llena la pantalla. Qué voy a decir, es una de las actrices actuales que más me gusta y siempre la veo bien (no soy objetiva, lo sé). Y qué acierto Kristin Scott Thomas, qué gran actriz que es y cómo saca petroleo de cualquier papel por pequeño que sea.

Por si alguien aún no se ha enterado, os recomiendo encarecidamente que veáis esta película. No váis a ver nada nuevo, no hay alardes técnicos, no hay efectos especiales, no hay grandes interpretaciones. Todo es sencillo, cercano y creíble. Cotidiano. Como la vida misma.

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